La crisis del sistema de la restauración entre 1902 y 1923

El quinto tema del curso abarca una de las etapas más convulsas de nuestra historia reciente. A pesar de los múltiples intentos de sostener el corrupto sistema de la Restauración con vida, la irrupción y consolidación de los nuevos agentes sociales y políticos harán tambalear el sistema. Ha llegado el siglo XX, y mientras el mundo se desangra en la primera Guerra Mundial, el proletariado ruso tumba el régimen zarista y Alemania e Italia ven nacer partidos fascistas llamados a transformar la Historia años después, España sigue haciéndose a sí misma, con una conflictividad social en aumento, hasta el punto de hacerse insostenible.

El desarrollo del tema coincide con los primeros años del reinado de un jovencísimo Alfonso XIII, que llega al trono con apenas 16 años. Organiza el tema en tres fases: 1902-1912; 1912-1917 y 1917-1923.

Antonio Maura. Fuente: Wikipedia
El siglo comienza, respecto al anterior, con una serie de transformaciones importantes. Cánovas asesinado en 1897 y Sagasta en 1903, por lo que los principales protagonistas de la Restauración han desaparecido. Ahora, la supervivencia del Régimen depende de Alfonso XIII (que accede al trono en 1902 y que, además, tiene intención de intervenir más activamente en los asuntos de la vida política) y de los partidos del turno. Éstos han quedado huérfanos de líderes indiscutibles, por lo que su división en facciones pondrán al rey muy difícil el mantenimiento del fraudulento sistema electoral de la Restauración, puesto que nunca podrá designar un candidato para formar gobierno que sea aceptado de forma unánime por sus propios correligionarios del partido. A pesar de todo, podemos decir que tras varias luchas internas, Maura se hará fuerte entre los conservadores y Canalejas, más tarde, entre los Progresistas (hasta su asesinato en 1912).

Las primeras manifestaciones políticas de lo que conocemos por Regeneracionismo y el deseo de renovación las encontramos en lo que se conoce como el Gobierno Largo de Maura, desarrollado entre 1907 y 1909. Éste impulsará una serie de medidas reformistas como la protección de la industria, la mejora agrícola, la creación de mancomunidades y del Instituto de Previsión Social o la nueva ley electoral. Pero el problema de Marruecos (presente en todo el primer cuarto del siglo XX desde que se reuniera la Conferencia de Algerciras en 1906 y se repartiese con Francia el territorio de Marruecos) forzará su caída tras los acontecimientos de la Semana Trágica de Barcelona en 1909.

Barricada en Barcelona durante la Semana Trágica. Fuente: sbhac.net
En 1910 se producirá otro intento regeneracionista de gobierno. Esta vez el protagonista será Canalejas y su gobierno se extenderá entre 1910 y 1912. Sus medidas van aún más alla que las proyectadas por Maura: desde la supresión de los consumos hasta la creación del Servicio militar obligatorio, pasando por la reforma de las mancomunidades y la ley del candado, que prohibía instalar más órdenes religiosas en España en los dos años siguientes. El intento reformista se verá truncado por el asesinato de Canalejas por el anarquista aragonés Manuel Pardiñas. En 1912 también se constituye definitivamente el Protectorado español de Marruecos correspondiente al norte de país.

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El cuerpo de Canalejas en el lugar en que fue asesinado
Comienza así lo que consideramos la segunda etapa de este período, marcada por la I Guerra Mundial y el estallido de la Revolución Rusa. España será neutral en el conflicto pero no ajena, pues desde un punto de vista económico sí se ve afectada: por un lado se suministra a la Europa combatiente todo lo necesario para suplir su reconvertida industria de guerra (lo que genera no poco beneficio a las elites industriales) mientras que el resto de la población paga las consecuencias del incremento de precios que la exportación provoca.

Llegamos así a 1917, año crucial en que España se enfrenta a tres crisis que supondrán la desestabilización total del país. La primera por los militares, que reinvincarán mayor peso en la vida política del país, y la conseguirán. En segundo lugar, la crisis de la Asamblea de Parlamentarios de Francesc Cambó que pretendía tumbar el turnismo y aprobar una nueva constitución, y que aunque fracasó abrió una crisis política importante. Y por último la huelga general de agosto de 1917, que puso contra las cuerdas a la propia monarquía con la exigencia de una República Democrática y que el régimen solo supo frenar con la feroz represión ejercida por el ejército.

Lo que hemos llamado tercera etapa del período abarca desde 1917 hasta 1923. El sistema del turno cae con Gobiernos de Concentración inestables que se suceden de forma vertiginosa (hasta diez en seis años). El triunfo de la Revolución Rusa se convertirá en el espejo en que se mira el movimiento obrero. Así, la conflictividad irá en aumento. Como ejemplo, se vivirá el Trienio Bolchevique con la ocupación de tierras en Andalucía y la Huelga de la Canadiense de 1919; como consecuencia, se extenderá el pistolerismo como forma de resolver problemas laborales en Barcelona, del que serán víctimas líderes como Salvador Seguí o Eduardo Dato.

Protesta por el envío de tropas a Marruecos, en diciembre de 1922. Fuente: sbhac.net
En 1921, Marruecos pondrá la puntilla al sistema: el desastre de Annual, que se llevará por delante la vida de 10.000 jóvenes destinados allí, y cuyo escándalo salpicará al propio Alfonso XIII, será la razón por la que Miguel Primo de Rivera, Capitán General de Barcelona, canalice el descontento del ejército y, con la aquiesciencia popular, dará un golpe de estado que iniciará 7 años de dictadura.

Para elaborar el tema, organízalo en las tres fases que te he expuesto y no olvides introducir y concluir. Y para llenarlo de contenido, además de esta entrada del blog consulta el tema 13 de IES Sabuco.

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