La dictadura de Primo de Rivera

El último de los temas de la segunda evaluación abarca la época entre 1923 y 1930. Una etapa que se entiende mejor si se mira al período europeo de entreguerras. Las heridas abiertas de la Gran Guerra, el ascenso de los fascismos en Europa y la radicalización de las ideas hacia los extremos, y el crack del 29 condicionarán también el desarrollo de los acontecimientos en España.

Miguel Primo de Rivera
Miguel Primo de Rivera
El tema es cortito y bien organizado en dos etapas, la primer entre 1923 y 1925 y la segunda entre 1925 y 1929. No estará de más que añadas también un epílogo para explicar cómo se produce el camino hacia la II República entre 1929 y 1931.

Para desarrollarlo comenzaremos con una explicación de los antecedentes, remontándonos casi hasta 1898, año del Desastre. Ya sabemos que este acontecimiento hizo temblar las estructuras mentales colectivas de la sociedad española. Su plasmación, decíamos en otra entrada, se refleja sobre todo en el movimiento ideológico conocido como Regeneracionismo. Su ideólogo principal, Joaquín Costa, ya anunció que era necesaria la aparición de un cirujano de hierro. Éste será Primo de Rivera, personaje muy lejano a lo que Costa tenía en la cabeza cuando hablaba de ese cirujano.

El 13 de septiembre de 1923, el Capitán General de Cataluña, Miguel Primo de Rivera se alza contra el poder establecido y unos días después Alfonso XIII le entrega plenos poderes. Así, comenzará una dictadura cuyos objetivos eran acabar con los males de la Restauración, con el caciquismo, con el turno, con los desórdenes sociales y con el movimiento nacionalista catalán. La primera medida que pondrá en marcha será la suspensión del Constitución de 1876 y la disolución de las Cortes. Comienza así una primera etapa de la dictadura conocida como el Directorio Militar, en que el gobierno estaba formado por Primo y varios militares. Su actividad política se dirigió hacia la finalización de los conflictos nacionalistas (prohíbe el uso del catalán, de su bandera y del himno), sustituyó gobernadores civiles por militares, disolvió ayuntamientos para colocar afectos al nuevo régimen, reformó la ley electoral (para no usarla nunca) y creó, al estilo fascista, un partido único llamado Unión Patriótica. Pero su éxito más relevante y que le reforzó socialmente en el poder fue la finalización de la Guerra de Marruecos tras pactar una acción conjunta con Francia y desembarcar en Alhucemas en 1925.

En primer plano, de derecha izquierda, Franco, Primo de Rivera y Sanjurjo. La Guerra de Marruecos fue el escenario donde muchos miliares golpistas del 36 desarrollaron parte de sus méritos militares. Fuente: sbhac.net

Tras este acontecimiento, Primo decidió reforzar su régimen e inició los pasos necesarios para institucionalizarlo. Así, sacó a los militares del gobierno y los sustituyó por civiles. Comenzaba así la segunda etapa de la dictadura conocida como el Directorio Civil. En el contexto de la bonanza económica de los "felices años veinte", la dictadura daba una sensación de orden y buenhacer. El directorio entonces tomó una serie de medidas que tenían como objetivo impulsar la economía para aprovechar el contexto de bonanza internacional. Así, promovió el intervencionismo estatal protegiendo la industria nacional y fomentando la inversión pública. Creó las Confederaciones Hidrográficas para potenciar el regadío y aprovechar la energía eléctrica; creó los grandes monopolios nacionales que han estado presentes a lo largo del siglo XX, como Telefónica, CAMPSA y Tabacalera; se crearon los mecanismos para regular la conflictividad laboral, como la Organización Corporativa Nacional, donde patronos y obreros fijaban salarios y condiciones laborales. También se impulsó la función social del estado, y promovieron  viviendas baratas, Institutos, Escuelas y servicios sanitarios.

Alegoría de Fermín Galán y Ángel García Hernández
Fuente: sbhac.net



En 1928 el dictador empezó a quedarse sin apoyos: revueltas universitarias, intentos golpistas de parte del ejército, aumento de la oposición de nacionalistas y anarquistas dejaron a Primo en una difícil situación. El crack de octubre del 29 en la Bolsa de Nueva York y la posterior extensión mundial de la crisis económica más importante del capitalismo hasta ese momento provocaron que el 30 de enero de 1930 presentase su dimisión al rey. Éste, decidió continuar con el régimen nombrando a otro militar como dictador, el general Berenguer primero y el General Aznar después, iniciando un breve período conocido como la "dictablanda". Pronto Alfonso XIII decidió cambiar de tercio y pretendió regresar, como si nada hubiera ocurrido, a la Constitución de 1876. Así, el aumento de las libertades permitió regorganizarse a los ilegalizados y retomar sus luchas. Los grupos republicanos se conjuran firmando un Pacto en San Sebastián para derrocar la monarquía. En diciembre de ese año se produce una primera intentona golpista en Jaca protagonizada por Galán y García Hernández que termina con los líderes firmantes del Pacto en la cárcel. Pero la convocatoria de unas elecciones municipales el 12 de abril de 1931 precipitará los acontecimientos. La aplastante victoria de las candidaturas republicanas en las ciudades (las elecciones en el mundo rural aún no se consideraban limpias) hizo que el día 14 el pueblo se echase a la calle para proclamar la II República, mientras Alfonso XIII ponía rumbo a Italia desde el puerto de Cartagena. Una nueva etapa en la Historia de España comenzaba su andadura.

Para desarrollar el tema, entonces, recuerda que es deseable que introduzcas cuatro partes: antecedentes, directorio militar, directorio civil y fin del reinado de Alfonso XIII. Los antecedentes puedes desarrollarlos a partir del tema anterior; el resto lo encontrarás entre las páginas 15-18 del tema 13 del IES Sabuco.

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